Cocina sueca se enlaza con cultivos de víctimas del conflicto armado

Los cultivos de campesinos colombianos afectados por la violencia se enlazaron con la tradicional gastronomía sueca para brindar este lunes una experiencia complementaria durante la XXXII Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), denominada “Fika-fé”.

Esta muestra gastronómica se realizó con el propósito de visibilizar los resultados de la iniciativa “Redes Locales de Integración Productiva” (RLIP), impulsada por la embajada de Suecia para brindar a los campesinos colombianos la oportunidad de desarrollar emprendimientos productivos.

La propuesta está respaldada por la estatal Unidad de Restitución de Tierras (URT) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que presentaron el encuentro para unir la tradición nórdica con los productos tradicionales colombianos.

Uno de los anfitriones de “Fika-fé”, un juego de palabras con la expresión Fika, como se denomina a la pausa del café en Suecia, fue el jefe de cooperación de la embajada sueca en Colombia, Göran Paulsson.

El diplomático señaló que su Gobierno quiere “apoyar al país a lograr la paz sostenible” y que esta va ligada con “el desarrollo, los derechos humanos y la democracia”.

El director de la URT, Andrés Castro, apuntó que este proyecto hace parte de “los frutos que se obtienen con la restitución” en Colombia, una vez decretado el final del conflicto armado en el país andino.

“Fika-fé” presentó a tres representantes de asociaciones campesinas de los departamentos de Magdalena (norte), Tolima (centro) y Nariño (suroeste), que cultivan café y miel en tierras que les devolvió el Gobierno luego de que les fueran arrebatadas violentamente.

“Este proyecto ha cambiado a las familias, todos trabajamos por una misma causa y lo mejor es que todos trabajamos unidos, tratando de que los jóvenes y los niños se integren también para que ellos sigan con lo que nosotros llevamos”, afirmó la representante de la comunidad de Ciénaga, Magdalena, Dania Castillo.

Por su parte, la vocera del municipio de Ataco, Tolima, Elizabeth Sotelo, destacó el trabajo de la RLIP para que los habitantes puedan volver a sus tierras, informa Efe.

“Desplazarnos, durar un tiempo sin hacer lo que nos gusta fue bastante difícil (…) regresar a nuestras veredas (aldeas) y empezar a trabajar, de verdad, es maravilloso”, agregó.

Asimismo, el portavoz de la colectividad de campesinos de Tablón de Gómez, Nariño, Diego Gómez, instó a la participación ciudadana para fomentar proyectos de esta clase en todo el país, teniendo en cuenta la posibilidad de acabar con la migración de las zonas rurales en Colombia.